Sigmund freud. vol XVI.
La sexualidad no puede ser vista, sòlo como la obtención de placer, uniòn de los genitales y el acto sexual en sí, se estaría minimizando su significado e importancia. El hecho de basarse, acariciarse o masturbarse consigo mismo u otro ya implica una sexualidad bastante explìcita.
Están divididos en dos grupos; en el primero, se ha alterado el objeto sexual (homosexuales, fetichistas, etc.) y el segundo grupo, en quienes se alteró la meta sexual (sadismo, masoquismo, voyeristas, etc.), por supuesto, dejando claro que se esta hablando de perversión como la satisfacciòn sexual en el humano, la cual busca única y exclusivamente descargar la pulsión, ese impulso sexual que todos los humanos tenemos, aunque los moralistas lo nieguen.
La satisfacción también se puede obtener en la realidad; tìpico del perverso, y en la fantasía; los neuròticos en donde los síntomas son satisfacciones sexuales sustitutivas.
En la neurosis histérica los síntomas perturban el órgano y sus funcines, mas no los daña. En los neuròticos obsesivos, los síntomas se presentan en deseos sexuales sádicos, perversos en su meta, los cuales ayudan a defenderse de desos y pensamientos repetitivos, que están en vía a la satisfacción "normal"; es decir, la automasturbación, una forma bastante conocida de satisfacción.
Todas las investigaciones de Freud le mostraron que las ocurrencias disparatadas de los adultos apuntaban a los primeros años de vida de éstos. De este modo, inició sus estudios de la vida sexual del infante. Menicona que precisamente por la inmadurez de los niños ponen en práctica su sexualidad sin restricción alguna, simplemente se dejan llevar por su curiosidad y desos. La pervesión suxual, es pues, la sexualidad infantil aumetada y llevada a los extremos.
Argumentos basados en estudios de los niños, en donde el chupeteo es la forma de sustituir el seno materno, el primer objeto de la pulsión; y así, de este modo obtener placer sexual. Posteriormente, el cambio del chupete por una parte de su propio cuerpo; por emjemplo su dedo, por qué más habría de hacerlo si no es por placer, allí no hay otra ganacia. El niño, además del chupeteo, tiene sensaciones placenteras al liberar su excresiones.
Luego aparece el onanismo (masturbación), que empieza desde la niñez, adolescencia y persiste, en algunos sujetos; si no es en todos, a lo largo de la vida adulta, una práctica, que también es sólo, para obtener placer.
La vida sexual inicia desde tempranas edades, esto no ocurre por la diferencia de los sexos, pues incialmente el niño no distingue uno del otro. El niño descubre la vagina de la niña, inicialmente no concibe que otro ser humano sea diferente a él, e inicia el complejo de castración. En la niña, es diferente pues a causa de la falta del pene, se considera perjudicada, por ende envidia al varón, por èsto desarrolla el deseo de ser hombre, y el clítoris pasa a desempeñar el papel del pene. Es así, como el niño incia un proceso de curiosidad y de descubrir el mundo o más bien su vida sexual.
la propensión natural de los seres humanos a obrar el mal, como consecuencia del pecado original.
Atribuir a alguien la responsabilidad de un hecho reprobable.
InervaciónAcción del sistema nervioso en las funciones de los demás órganos del cuerpo del animal.
DomeñarSometer, sujetar y rendir.
EspetarmeAtravesar, clavar, meter por un cuerpo un instrumento puntiagudo.
SucintoRecogido o ceñido por abajo.
Complejo de CastraciónEl niño teme la castración como realización de una amenaza paterna en respuesta a sus actividades sexuales: lo cual le provoca una intensa angustia de castración. En la niña, la ausencia de pene es sentida como un perjuicio sufrido, que intenta negar, compensar o reparar.
http://www.wikipedia.com
http://www.1diccionario.com/buscar/cabal
http://www.tuanalista.com/Diccionario-Psicoanalisis/4464/Complejo-de-castracion.htm

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